Tarta De Queso Con Leche Condensada Y Limón Sin Horno

Las tartas que son muy dulces, son singularmente indicadas para conjuntar con limón, porque la acidez compensa realmente bien el dulzor. Conque no te cortes en el momento de poner zumo de limón en esta tarta. Verá que en los ingredientes te doy la opción de poner entre 150 g y 200 g. Comienza poniendo 150 g, pruébala de gusto y escoge si a la próxima pones, o no, mucho más limón.

tarta de queso con leche condensada y limón sin horno

Ponemos el resto de ingredientes en el vaso de la batidora y cuando esté bien mezclado todo ponemos en un cazo al fuego. Leche condensada La Lechera es elaborada desde leche fresca obtenida todos los días. Triturar la leche condensada, el jugo de los limones y el queso. Derrite la mantequilla al baño María o en el microondas y mezcla con las galletas hasta conformar una pasta que será la base de la tarta. Molde redondo desmontable de 22 cm con revestimiento antiadherente. Idóneo para bizcochos y tartas.

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La cantidad dependerá asimismo del nivel de dulzor que queráis añadir a tu postre. Sin que llegue a hervir, con el fuego muy bajo, calentad y removed hasta derretir la gelatina. Calentad la nata en un cazo al fuego sin que llegue a hervir. Cubre la base de un molde redondo desmoldable con la galleta y presiona ligeramente para evitar que se despegue.

Antes de comenzar, hidratad las hojas de gelatina en agua fría. Introduce la tarta de limón en el frigorífico para dejar que se solidifique. Esto puede tomar mínimo unas 5 horas, pero siempre y en todo momento será mejor si la dejamos reposar de un día para otro. Pica o tritura las galletas y mezcla con la mantequilla derretida, en des 5 unas partes de galleta por 1 de mantequilla. Reserva esta galleta humedecida hasta su uso.

Mini Tarta De Queso Sin Horno

Alimentación, nutrición y salud, hábitos de vida saludables, cupones, promociones y descuentos. Coloca esta mezcla en un molde desmontable presionando bien con los dedos para que quede lisa y compacta y luego llévala a la nevera. Desmenuza las galletas con un mortero o colocándolas en una bolsa de plástico y golpeándolas con un rodillo.

Empieza a montar la nata con las varillas. En el momento en que esté un tanto montada, añade el azúcar y prosigue batiendo hasta el momento en que quede la nata bien firme. Bate el queso tenuemente con unas varillas de mano o eléctricas, añade el jugo y la ralladura del limón y la vainilla líquida.

Elaboración De La Tarta De Queso Y Limón

Procura que quede lo mucho más lisa posible. Para llevar a cabo este desarrollo mucho más sencillo, funde la mantequilla antes de añadirla a la galleta. Retiramos del fuego y dejamos templar tenuemente. Para teminar de adornar he utilizado unas rodajitas de limón que he escaldado un minuto en agua hirviendo para que sean mucho más manejables y para que pierdan el amargor. Engrasamos el molde y ponemos una tira de acetato cubriendo el interior del aro para que el desmoldado sea más limpio. Desmigajar grosamente los bizcochos y repartir en vasos pequeños.

tarta de queso con leche condensada y limón sin horno

Pasado este tiempo hay que cogerlas con las manos y exprimirlas de forma delicada. Ahora se procederá como indique la receta, en general añadiéndola a un líquido caliente y quitando para su completa disolución. Es la hora de ingresar la nata montada y debemos ir integrando sin que se baje la mezcla. Cuando poseemos la crema lista la agregamos de a poco sobre la base de galletas.

Haremos un polvo de galleta desmenuzada y la humedeceremos con mantequilla. Hidratamos la gelatina con el agua fría, dejamos reposar hasta el momento en que se forme lo que llamamos masa de gelatina. Saca la base de galletas de la nevera y echa encima la crema de queso y limón. Añade a esta preparación la ralladura de limón y vuelca el jugo poco a poco, sin dejar de mezclar hasta conseguir una pasta esponjosa.

Consiguiendo una textura suficientemente sólida, pero muy mantecosa, valiéndonos solamente del zumo de este cítrico. Esta tarta de limón y queso fría es muy fácil de preparar y lo mejor es queno necesitamos ni horno ni el fuego para hacerla. Su elaboración en frío la convierte, adjuntado con su fresco gusto a limón, ¡en el postre de verano perfecto! Además de esto, su resultado es tan refrescante y su textura tan mantecosa, que os aseguramos que no va a haber quién se resista a esta tarta casera. Vertemos la mezcla de manera cuidadosa sobre la base de galletas y dejamos enfriar la tarta de queso y leche condensada sin horno en la nevera al menos 6 h. En el fondo de un vaso o copa, pon una cucharada de galleta humedecida, seguido de unas medidas de cuchara de mousse de tarta de queso.